Con motivo de la celebración en Sevilla de la Exposición Iberoamericana del año 1929, incrementamos la exportación de nuestros productos en los mercados internacionales, principalmente latinoamericanos, y esta actividad fue la que nos impulsó a evolucionar y crecer rápidamente. Esta continua evolución nos ha obligado a lo largo de nuestra vida a trasladarnos en tres ocasiones, construyendo así tres fábricas. Concretamente el último traslado tuvo lugar en 1991 cuando estrenamos nuevo domicilio en una moderna fábrica, dotada de las técnicas de elaboración y envasado más avanzadas e higiénicas del mercado. Debido al constante crecimiento de la gran aceptación de nuestros productos y a la apertura de nuevos mercados, en 1997 decidimos la construcción de una nave adicional para la ampliación de la nueva fábrica y de nuestras oficinas.
La fábrica está en constante proceso de modernización y mejora tanto a nivel de maquinaria (implantación de nuevas líneas de producción y adaptación de las existentes para el envasado de nuevos formatos), como a nivel de instalaciones. Siempre con el objetivo de satisfacer a nuestros clientes.